domingo, 16 de diciembre de 2012

Como para no creérselo


«Estamos convencidos que al Elche le toca perder en casa. Vamos con esa mentalidad». La seguridad de esta declaración es de Verza, que regresa al equipo junto a Diego, Corona, Aleix y Rafita, pero podría ser de Javi Gracia. El entrenador visitante ha lanzado el mismo mensaje porque el Almería se toma este encuentro como una final. Hasta hoy no se ha medido a un rival mejor posicionado. A esta motivación hay que sumar que los rojiblancos cayeron (0-1) contra todo pronóstico. Los andaluces no pierden el descaro lejos de los Juegos del Mediterráneo. Por eso, aparte de hacer bastantes goles (30), los reciben (19). En la última salida, en Santander, se impusieron sobre la bocina por 3-4. Aunque sin Pellerano, de baja hasta enero por temas burocráticos, la zaga está respondiendo con Trujillo y Mejía como protagonistas. Elche (9) y Almería (8) son los equipos que más encuentros han dejado la portería a cero. Cualquiera hace un pronóstico.

domingo, 9 de diciembre de 2012

La belleza sale cara


«El Recre juega muy bien». Pocos pueden contradecir a Quique Hernández. Si en el fútbol puntuara la belleza, el Decano sería un claro candidato al ascenso. Desgraciadamente, solo el Barça y La Roja han conseguido convertir en resultados un estilo preciosista. No así los andaluces, que no tienen término medio. O ganan (7) o pierden (8). Además, aterrizan en Alicante en plena crisis deportiva después de tres derrotas consecutivas, con el agravante de que son los que más goles reciben fuera de casa (16). Para tratar de detener esta sangría, Sergi Barjuán apostará por el trivote que más rendimiento le ha aportado, el formado por Dimas, Matamala y Montoro. Con esta medida, el técnico catalán pretende apoderarse del control en el centro del campo. Otra cosa será acertar con los jugadores que consigan dotar de profundidad y efectividad al equipo. Porque la carta de Chuli no siempre funciona como ha quedado patente las últimas semanas. También es cierto que el «29» es el único atacante que aporta un plus de talento. Brozek, Riolfo y Ernesto no igualan la electricidad, velocidad y golpeo del onubense. Sorprende el caso de este último, pues la pasada campaña fue uno de los jugadores con más incidencia arriba. Quizá la solución pase por tirar de cantera y jugársela con Ayala. En este sentido Barjuán ha demostrado ser de lo más sano. Fechas atrás recibió el Premio Nacional del Deporte al Juego Limpio por obligar a su anterior equipo (Barça juvenil) a dejarse meter un gol tras anotar el suyo con el portero rival tumbado por lesión. Sin embargo, no solo con buenas intenciones se logran los objetivos.

sábado, 8 de diciembre de 2012

En Segunda el gol también es culé


Interesantísimo duelo en el Mini. El Elche, líder, entre otras razones por ser el equipo menos goleado al haber recibido solo ocho goles, se pone a prueba con el mejor ataque de la categoría (34). Sí, porque en el Barça B, en este aspecto, no se lleva todo el protagonismo Deulofeu y Luis Alberto. También suelen tener presencia en el área los Araujo, Dongou, Lobato y Rafinha. Las promesas azulgranas son uno de los cinco clubes con más incidencia en el área rival (218 tiros) hasta el punto de promediar 2,13 goles por partido. Messi y cía alcanzan 3,43 de media. Los recursos técnicos, individuales y colectivos de los aspirantes al primer equipo son amplios. Lo mismo hacen daño por bajo que por alto. Han ganado centímetros con las incorporaciones de Patric, Luis Alberto y Lombán. Éste último es por edad (25 años), experiencia (Salamanca y Xerez) y categoría, jugador que bloquea más disparos (17) de Segunda, es un pilar en defensa para un conjunto joven que de vez en cuando se relaja en estas tareas y comente errores de bulto. Uno de los señalados está siendo Grimaldo, un lateral izquierdo valenciano de 17 años que posee un potencial enorme pero que tiende a desconectarse en muchos encuentros. Por ejemplo, un despieste suyo dio alas al Recre para inciar la remontada y llevarse los tres puntos del Mini por 2-3 hace más de un mes. Desde entonces, el rival de hoy da una de cal y otra de arena. Contra esta tendencia lucha Eusebio Sacristán. El entrenador se devana los sesos para recuperar el equilibrio que logró Luis Enrique. Va camino de ello. Mientras tanto, el gol se ha convertido en la mejor arma defensiva.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Guantes y botas con recorrido


«¡Con el 13, Luis García; con el 18, Carlos Diogo; con el 22, David Rivas...!». La lectura de estos nombres recuerda más a Primera que a Segunda. Entre los tres suman 17 temporadas en la elite española. Sin embargo, el destino les ha juntado en un equipo modesto de la División de Plata en el final de sus carreras. No solo están cumpliendo con las expectativas, sino que están rindiendo por encima de lo esperado. No se disputa un partido en el que el portero detenga menos de dos ocasiones claras de gol como tampoco es habitual que ambos defensas no impongan con éxito su contundencia. Antonio Calderón ha logrado armar un buen entramado defensivo, donde Helguera, Llamas y Lázaro son piezas fundamentales. El problema de los locales aparece a la hora de acertar de cara a puerta. Solo Tariq se salva de la quema con cuatro goles, porque Novo (2), Esparza (1) y Borja (1) no andan finos. Otro asunto espinoso es que en casa no son capaces de imponerse. La única victoria de la campaña llegó por la mínima hace dos semanas. Aunque el técnico se muestra confiado: «El miedo a perder se esfumó tras ganar al Guadalajara. Estamos en otra dinámica». Ayudará la experiencia de García, Diogo, Rivas...

Una inadaptación comprensible


«Igual había perdido motivación por jugar en Segunda». La autocrítica del internacional español Bruno Soriano es tan insólita en el mundo del fútbol como comprensibles resultan sus sinceras palabras. El Villarreal, un club a imitar por su modelo deportivo y económico, descendió dramáticamente en los últimos instantes de la pasada temporada. También es verdad que la crisis y las malas decisiones le sacudieron. Aquel triste final fue la consecuencia de haber contratado a tres entrenadores, de haber vendido a Santi Cazorla, de haber sufrido las lesiones de más de 10 jugadores, entre ellos Giuseppe Rossi, y de haber perdido hasta 16 puntos en los últimos 5 minutos. En esta ocasión, la realidad superó a la ficción. Por necesidades del guión, esta campaña volaron pesos pesados como López, Gonzalo, Valero y Nilmar. Fernando Roig cogió el timón con más voluntad que nunca e ideó, junto a Llaneza, que el equipo que intentara el ascenso debía aunar veteranía y juventud. De ahí la valentía de seguir apostando, si cabe con más firmeza, por la cantera. Ni en la apuesta del banquillo había dudas. Julio Velázquez arrancó el proyecto con 30 años. Los castellonenses siguen de cerca al Barça en ser fieles a la misma filosofía, con el plus de ser un club familiar. Por eso, entre otras razones, Venta se ofreció. Luego llegaron Mellberg y Cavenaghi. La cosa pintaba bien. En las primeras jornadas se vio un equipo con pegada. Esta virtud no ha terminado de consolidarse y la pelota ya no entra con facilidad. No es tan necesario el juego bonito, como que toda la plantilla reme en la misma dirección. Aún hay tiempo.